domingo, 26 de noviembre de 2017

La escalera ....


Es una escalera tipo caracol ubicada en el sexto piso de la terapia intensiva en una clínica de Pilar.La escalera y el hall están conectadas entre si.Había que esperar detrás de una puerta de dos hojas de terapia,en un hall de un espacio algo reducido.
Todos nos concentrábamos en ese sector y,los escalones de granito eran las especies de butacas o lugares apropiados dada la poca amplitud física y  cualquiera podía sentarse 

Los médicos como de costumbre suelen informar al mediodía y tarde los diagnósticos de sus pacientes a cada familiar en cuanto a su evolución diaria,variaciones,o bien últimas novedades del cuadro complejo.
Sin quererlo ,en forma instintiva observaba en la espera los movimientos,la gestualidad de familiares y o conocidos de los internados.
 Rostros de cansancio,incertidumbre,angustia.Algunas personas dedicados a la lectura,al celular,sumidos en charlas,en mi caso a veces rezaba profundamente para que sea la voluntad de Dios en cuanto Patricio no sufriera en absoluto.Ni una milésima de dolor.

La escalera cobra relevancia y tanto protagonismo.Este sector llamado Terapia de cuidados intensivos supongo es una especie de paso intermedio entre el cielo y la tierra.No exagero. Quien pasó por aquí sabe de lo que hablo .En cada escalón convertido en un estrecho e incómodo apoyo se sienta un problema y un mundo familiar.
Todos los estados de ánimo se reflejaban en cada pariente,compañeros,allegadso.En algunos momentos lloraban,otros rezaban el rosario o bien se acercaban hasta la capillita.Todos los días acontecía algo diferente entre los gestos de mutismo,silencios profundos,signos de ansiedad cansancio y solidaridad. El dolor siempre es parecido o similar .

Uno consolaba al otro,ese otro, se ponía felíz por la recuperación del otro.Cuando las jornadas y esperas se hacían largas se generaban los encuentros compartidos,siempre rondaba la palabra “Ezperanza....” Nada es imposible para Dios”....”Todo va a salir bien”...”Tengamos fé”.

Yo,que también me hallaba junto a ellos a veces era un junco lloroso disimulando mis emociones,otras tantas ocultándolas o guardándolas.....Como casi siempre.Dispuesta al otro día en animarme y continuar como un junco pero esta vez erguido,recuperando serenidad. Mi apetencia resiliente vuelve siempre a fortalecerme
Otro momento extraño,diferente era poner el pie en la salida del sanatorio,volver al contacto con el mundo exterior.Dos universos diferentes.Un mundo afuera,un mundo adentro. Llegar hasta la cochera,encender el auto,prender la radio para escuchar las noticias,o algo de música,después ir a cenar y emprender la otra marcha.

Hay un espacio cronológico que parece detenerse en los fríos escalones de granito en esa área hospitalaria que proporciona una medicina intensiva,con el monitoreo constante,continuo frente a la aparición de complicaciones o situaciones límites en general.
Hombres,mujeres,niños,seres humanos ,a veces con el corazón cansado...Que reposan horas,muchos días y noches bajo los efectos farmacológicos,aparatos complicados,cables,fuentes y máscaras de oxígeno, con el amor de los enfermeros,la acción de los médicos,la dedicación de los especialistas y, el compás del silencio ......


Afuera y adentro a pesar de todo siempre existe la ilusión,la vida y más vida.......


2 comentarios:


  1. MARTA BEATRIZ Diaz
    +1
    Amiga ,que relato más sentido y profundo.Un abrazo y muchas bendiciones 😘

    ResponderBorrar
  2. Hector Daniel Menvielle

    Me gusta tu poesía...caricias para la mente

    ResponderBorrar